¿Buscas un profesional para Ventanas de Madera en Barcelona?

Recibe hasta 4 presupuestos de profesionales en tu zona

Gratis y sin compromiso

Describe tu proyecto

Describe tu proyecto


Te vamos a hacer unas pocas preguntas para tener todo lo necesario y poder empezar tu proyecto de reforma, instalación, reparación o mantenimiento.

4 profesionales

Quotatis selecciona hasta 4 profesionales de calidad para tu proyecto

Buscamos en nuestra red de profesionales cualificados los que están disponibles en tu zona para empezar tu proyecto.

Te informamos

Te informamos


Para acompañarte en tu proyecto, encontrarás todas la informacion que necesitas en nuestras guías.

¿Necesitas información?

Guía

Guía

Con toda la información que necesitas para tu reforma


Ver más

Inspiración

Inspiración

Descubre las tendencias y nuevas ieas para tu hogar


Ver más

FAQs

Preguntas Frecuentes

Resuelve todas tus dudas respecto a tu proyecto


Ver más

Necesito un profesional para
Ventanas de Madera en Barcelona

Las ventanas cumplen un papel fundamental en nuestro hogar, son las encargadas de que nuestra casa esté iluminada a través de la luz natural, y a su vez nos protegen de las inclemencias meteorológicas, sean de calor o frío. Esto significa un ahorro considerable, ya que si poseemos unas buenas ventanas, no necesitaremos abusar de la luz artificial, ni de los aparatos de calefacción o aire acondicionado.

Has optado por la madera como material para tus ventanas y es una gran decisión. La madera es el material por excelencia para fabricar ventanas gracias a sus propiedades y características naturales. Las ventajas principales que destacan son su capacidad aislante térmica y acústica, estanqueidad, adaptabilidad, belleza y calidez, es un material natural y ecológico, reciclable y biodegradable, y existen una variedad y tipos de madera para todos los estilos y gustos. También el uso de este material beneficia nuestra salud debido a que la madera transpira absorbiendo y expulsando la humedad ambiental ayudando a prevenir enfermedades respiratorias, óseas y alergias.

Del tipo de madera y el proceso de secado dependerán la resistencia y calidad de la ventana. Existen muchos tipos de madera y en cada tipo su dureza, durabilidad, elasticidad, textura y color cambia, por eso estas cualidades deben ser analizadas y tomadas en cuenta a la hora de la elección de la madera.

Para comenzar a distinguir los tipos de maderas que existen podemos hacer una primera clasificación que dividirá a las maderas según su dureza: maderas duras y maderas blandas. Las maderas duras provienen de árboles de crecimiento lento, esto significa que pesan más y soportan mejor las inclemencias del tiempo que las blandas, proceden de árboles que tardan décadas hasta incluso siglos en alcanzar el grado de madurez para poder ser cortadas. Si bien son más caras que las maderas blandas, son de mejor calidad.

Las maderas blandas por su lado, poseen la ventaja de tener un período de crecimiento mucho más corto lo que provoca que su precio sea mucho menor. Este tipo de madera no ofrece una vida útil tan larga como las duras. Dar forma a las maderas blandas es mucho más sencillo aunque poseen las desventaja de producir mayor cantidad de astillas, por lo que su acabado no es tan bello, además de carecer de veteado, restándole atractivo. Estas maderas casi siempre necesitan ser pintadas, barnizadas o teñidas.

Debemos tener en cuenta que las maderas para las ventanas, al igual que las puertas para exterior, requieren de una mayor calidad debido a que están constantemente expuestas a los factores climáticos. Por eso es muy importante su tratamiento y mantenimiento para evitar el deterioro de la misma. Veamos a continuación los tipos de maderas más populares que podremos encontrar en el mercado.

Pino: de color amarillo, es un material medianamente duro, posee una buena resistencia mecánica, de fácil barnizado excepto cuando la resina es demasiado abundante. Debido a que su durabilidad frente a hongos, termitas y larvas es medianamente baja, se utiliza en climas estables con pocos cambios de temperatura o temperaturas que no sean extremas.

Roble: de color pardo cálido, es una madera dura, pesada, flexible, con buena resistencia mecánica. Su color se vuelve más oscuro después de una prolongada exposición directa con la luz. Resiste perfectamente a climas extremos de humedad o sequedad y es impermeable a inmersiones en agua, por lo que es muy utilizada en el ámbito naval.

Iroko: de color amarillo cálido, ofrece propiedades de compactibilidad y resistencia mecánica. De fácil mantenimiento por lo que es muy recomendada. Al fabricar la ventana correctamente con este material se garantiza un total aislamiento de agua, aire y ruidos. Es repelente a pinturas, barnices y tintes, ya que posee un antioxidante que impide que estos productos se sequen.

Douglas: de color amarillo rojizo, es una madera compacta y duradera, posee una buena resistencia mecánica, y se presta a óptimos acabados. Se usa principalmente para la construcción de ventanas, carpintería, construcción de barcos y maderas decorativas.

Lárice: de color rosado pardo. Madera compacta, robusta y con una excelente resistencia mecánica. Es una de las mejores maderas para ventanas debido a que es extremadamente resistente a la humedad, ofrece un buen acabado y se puede barnizar.

Las ventanas están compuestas por un armazón de madera, con cristales de una o varias hojas, las cuales se abren y cierran permitiendo o no el paso del aire. Al momento de la elección de la ventana, los cristales o vidrios son un punto muy importante a tener en cuenta, ya que de ellos dependerá en gran parte la aislación térmica y acústica. Los vidrios más utilizados que encontraremos son los de cristal simple y los de cristal doble. El cristal simple es un vidrio de 5 mm de grosor presente en casi todas las ventanas antiguas y que ofrece muy poca cualidades acústicas y térmicas, son mucho más económicos que los de cristal doble. El cristal doble, por otro lado, está compuesto por dos o más hojas de vidrio separadas por cámaras de aire deshidratado o gas, ofreciendo a través de este sistema un mayor aislamiento térmico y acústico.

Si bien el grado de protección que necesita cada madera dependerá de la cantidad de resinas, aceites y taninos que cada especie contenga, todas las maderas sin excepción, se ven afectadas por el contacto constante con la humedad y la lluvia, con el sol que degrada y decolora y con los cambios bruscos de temperatura que causan la aparición de grietas. Es por eso que cada madera deberá recibir su adecuado tratamiento dependiendo de su especie y resistencia frente a los elementos que estará expuesta.

Por último deberás elegir el tipo de ventana que necesites según su apertura. Veamos a continuación algunas de las ventanas más utilizadas.

Fijas: estas ventanas no se abren y son generalmente las más económicas. Son muy recomendadas para la conservación de energía y resistencia a una entrada forzada. Como desventaja podemos decir que no permiten la ventilación natural.

De movimiento deslizante: pueden deslizarse en guías verticales llamadas ventanas de guillotina simple o doble, o en guías o rieles, llamadas ventanas de corredera. Son fáciles de operar y al no sobresalir del vano, evitan posibles golpes, ya que no actúan como obstáculo. Las de guillotina son más estancas que las correderas, pues el sello se desgasta más rápidamente por la fricción y el peso.

Abatibles: compuestas por una o varias hojas, abriéndose solamente hacia un lado. Son cómodas, de fácil limpieza y su mantenimiento es sencillo.

Basculante: esta ventana gira en torno a un eje horizontal o vertical en el centro del marco. Ofrece luminosidad, es fácil de limpiar, pero su desventaja es que ocupa lugar al estar abierta.

Oscilobatiente: La estructura de estas ventanas permite abrirlas tanto en modo oscilante como batiente. Es una de las mejores opciones ya que reúne las ventajas de ambos sistemas y casi ninguna desventaja.

Ventas de quicio fijo horizontal: Ventanas de última generación. Al girarla en torno a un eje horizontal, la parte inferior se abre hacia el exterior. Esta disposición de la hoja evita la entrada de lluvia, ya que la parte más expuesta de la hoja da hacia el exterior.

¡Elige la ventana más adecuada para ti y disfruta de tu hogar!

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.
Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí