¿Buscas un profesional para Suelos de Tarima?

Recibe hasta 4 presupuestos de profesionales en tu zona

Gratis y sin compromiso

Describe tu proyecto

Describe tu proyecto


Te vamos a hacer unas pocas preguntas para tener todo lo necesario y poder empezar tu proyecto de reforma, instalación, reparación o mantenimiento.

4 profesionales

Quotatis selecciona hasta 4 profesionales de calidad para tu proyecto

Buscamos en nuestra red de profesionales cualificados los que están disponibles en tu zona para empezar tu proyecto.

Te informamos

Te informamos


Para acompañarte en tu proyecto, encontrarás todas la informacion que necesitas en nuestras guías.

¿Necesitas información?

Guía

Guía

Con toda la información que necesitas para tu reforma


Ver más

Inspiración

Inspiración

Descubre las tendencias y nuevas ieas para tu hogar


Ver más

FAQs

Preguntas Frecuentes

Resuelve todas tus dudas respecto a tu proyecto


Ver más

Necesito un profesional para
Suelos de Tarima

La etimología de "tarima" proviene del vocablo persa "taram" que puede traducirse como "pabellón de madera". Una tarima es entonces la zona de un entablado que se encuentra más alto que el resto de la estructura, y en la actualidad variadas acepciones tiene esta palabra: desde el podio posible para vencedores en una competición deportiva, hasta el lugar donde se posiciona un orador para dar un discurso.

El término tarima flotante hace referencia por lo general, a un pavimento de madera o imitación de madera, que no está clavado ni pegado al suelo. Esto quiere decir que posee la ventaja de instalarse sobre el suelo o pavimento sin la necesidad de demoler el preexistente. Las tarimas flotantes permiten ser colocadas sobre cemento, nuevo o antiguo, sobre ladrillos, sobre suelos plastificados, tablones, moquetas, hasta en tierra incluso.

Son de muy fácil instalación ya que no van pegadas, ni clavadas, uniéndose entre sí mediante un sistema de "clic" o encoladas por las ranuras, colocándose entre la tarima y el suelo una capa aislante, para evitar que la humedad actúe sobre la madera. Al no estar solidarizadas con el forjado poseen también propiedades acústicas a los ruidos de impacto, como los que producen los tacos al caminar, ruidos que son transmitidos por la vibración de la estructura. Sin embargo estos suelos al caminar pueden producir un sonido particular que no es muy apreciado por los usuarios de las viviendas. Para atenuar este ruido, es necesario una buena colocación, evitando dejar holguras bajo lo tarima y colocando mantas de material amortiguador bajo la misma.

Una de las ventajas de estas tarimas es que poseen la capacidad de moverse o expandirse si se produce algún cambio relacionado con la temperatura o la humedad gracias a su junta de dilatación, evitando que salgan bultos o que se levante el suelo.

Podemos hablar de 2 tipos de tarimas flotantes, radicando su principal diferencia en el acabado de la última capa: las tarimas flotantes sintéticas y las tarimas flotantes de madera. Veamos a continuación sus características.

Tarima flotante sintética. Está conformada por varias capas, comúnmente derivados de la madera, siendo la última capa de un compuesto sintético, este lleva impreso un dibujo o fotografía que puede imitar la madera, ladrillo, cerámica, etc. Existen en el mercado una gran cantidad de opciones de texturas y acabados disponibles, ofreciendo prácticamente todas las maderas naturales, hasta algunos modelos con relieve. También podremos encontrar acabados con fotografías personalizadas. Su grosor oscila entre los 6 y 12mm, y su longitud estándar varía desde los 1280mm hasta los 1350mm, con anchos de 150 y 180 mm.

La tarima sintética garantiza una duración de 5 hasta 35 años, dependiendo su cuidado y mantenimiento. En relación con la humedad es mejor que las tarimas macizas, aunque recomendamos en tipo de zonas como la cocina o el baño, el uso de materiales especiales para un mejor funcionamiento. Es resistente a los arañazos y taconazos (dependiendo de la resistencia del laminado), también a las manchas e incluso a las quemaduras de cigarrillo.

Estos tipos de tarima se clasifican en 5 categorías midiendo la resistencia a la abrasión, a las manchas y a la humedad, y estas categorías son otorgadas en función del número de veces que una rueda de papel lija pueda rozar el suelo sin que este pierda el dibujo. Las clasificaciones van desde la AC-1 hasta la AC-5, siendo las AC-3 y AC-4 las más utilizadas para los hogares. La

AC-1 por ejemplo, si bien tiene la ventaja de ser económica, su resistencia no es la adecuada para un hogar de tránsito moderado.

Tarima flotante de madera. Dentro de este tipo de tarimas podemos encontrar las tarimas flotantes multicapa y las de madera maciza.

Las tarimas multicapa están compuestas por una base inferior de estabilización, y dos o más capas de madera, con tratamiento hidrófugo, unidas entre sí. En la capa superior, denominada capa noble, encontraremos la madera de calidad, que por lo general es madera noble como el roble, cerezo, nogal, etc, y para la siguiente o siguientes capas inferiores se suele utilizar maderas de menor calidad como el pino, abeto, alerce, o también se utilizan aglomerados de madera, tablero marino, entre otros.

La capa de madera noble suele ofrecer una protección de barniz al agua UV, con hasta siete manos. En algunos casos se incorpora óxido de aluminio a su tratamiento para hacerlos excepcionalmente resistentes a la abrasión, y filtros UV para mejorar el comportamiento frente al sol.

Las dimensiones estándar de este material oscilan entre 1800 y 2200mm, con grosores de 12 y 16mm y anchos de 150 y 250mm. El grosor de la capa noble es sin duda unas de las características más importantes de estas tarimas, ya que el espesor determinará el número de acuchillados (lijados) que soportará. Debemos tener en cuenta que el tratamiento y conservación de estas tarimas se realiza mediante el acuchillado y barnizado.

Las ventajas de estas maderas son muchas, ofrecen una gran calidez, proporcionan ambientes acogedores, se comportan muy bien ante los cambios de temperatura y su instalación es limpia y rápida.

Los suelos de tarima maciza son tablones fresados a partir de una sola pieza de madera, previamente secada en hornos o al aire libre antes de ser cortada. Estas tablas se encuentran habitualmente machihembradas en los cuatro costados para facilitar el firme y correcto ensamblaje de las mismas o poseen un sistema de "clic". Las tarimas macizas siguen siendo muy comunes y populares en la actualidad, una de las grandes ventajas que ofrecen es que al poseer una superficie de desgaste más gruesa, se puede tratar y lijar más veces que una tarima multicapa. Por otra parte su colocación puede ser pegada, clavada sobre rastrel o flotante sobre tela de polietileno

Existen muchos tipos de madera con los que se producen estas tarimas como el cerezo, nogal, ipe, jatoba, haya, pino, merbau, iroko, y roble entre otros, siendo este último el más utilizado. Son compatibles con la calefacción radiante siempre y cuando esté la tarima bien pegada sobre la solera, o flotante sobre una tela especial, nunca sobre rastreles.

Cualquiera de estos tipos de tarima embellecerá tu hogar y te proporcionará calidez. Elige el más apropiado para ti, teniendo en cuenta el estilo de tu casa, el presupuesto con el que cuentas y el uso que le darás. ¡Disfruta de tu hogar!

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.
Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí