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Albañilería en Sevilla

Se define a la albañilería como el arte de construir edificaciones u obras utilizando ladrillo, cal piedra, yeso, cemento o materiales de este tipo. La palabra albañilería se conforma de “albañil” que deriva del árabe hispano “albanní”, lo que significa “constructor” y del sufijo “ería” que indica el oficio y profesión.

El albañil es aquel que utiliza diferentes herramientas y recipientes para preparar las mezclas que se van a usar en la obra. Éste posee la experiencia y los conocimientos profesionales para dedicarse al oficio de la construcción, que le permite realizar trabajos como preparación de cemento, construcción de cimientos, paredes, tapias y muros utilizando herramientas como la cubeta, la plomada, la cuchara, la pala, la cinta métrica etc. Además, el albañil suele ayudar al resto de los oficios, abriendo huecos y fijando conducciones. El albañil está presente en la obra mientras se encuentra en proceso, dado que comienza con la construcción de los cimientos y continúa hasta los últimos revoques. Existen diferentes categorías de albañilería dentro de cada obra, desde la más baja como el peón, el ayudante, el oficial segundo, el oficial primero, hasta la más alta como el capataz y el encargado o el maestro mayor de obra y jefe de obra, que es quien imparte las órdenes.

Para un mejor desempeño en la obra, un albañil debe contar con una serie de conocimientos que le permitan ejercer su labor con la mayor autonomía posible, poder interpretar y resolver órdenes que lleguen desde sus superiores, organizar el trabajo en equipo, realizar algunos cálculos sencillos y también interpretar los planos sobre los que pueda realizar cambios o modificaciones.

Dependiendo del tipo de edificación, arquitectura o proyectos de cálculo existen en la actualidad cuatro tipos de albañilería:

Albañilería simple: es usada de manera tradicional y se fue desarrollando por medio de la experimentación. Como su nombre lo dice es la albañilería que solo utiliza elementos simples como el ladrillo y cemento mezclado con cal y arena. Estos elementos dan a la estructura la resistencia para soportar todas las cargas potenciales que puedan afectar a la construcción. La resistencia se consigue con las partes de la estructura posicionadas de modo que las fuerzas que se ejercen sean principalmente de compresión.

Albañilería armada: es la albañilería en la que se usa el acero para reforzar el interior de los muros que se construyen. Estos refuerzos son tensores (en forma de refuerzos verticales) y estribos (refuerzos horizontales), son los que se encuentran empotrados en los cimientos y pilares de obra.

Albañilería reforzada: es el tipo de albañilería que tiene como sostén elementos de refuerzo, tanto horizontales como verticales, el objetivo es dar y extender la durabilidad de todo el conjunto de la obra. Además, todo lo que se construye con este material es mucho más fuerte, evitando posibles accidentes y derrumbes.

Albañilería confinada: es una técnica de obra que normalmente se utiliza para la edificación de una vivienda común. En estos tipos de obra se usan ladrillos de arcilla cocida, columnas de amarre y vigas soleras. En estos modelos de viviendas básicas lo primero que se construye es el muro de ladrillo, luego se descarga el concreto de las columnas de amarre y, al finalizar se construye el techo junto con las vigas.

Para comenzar cualquier tipo de obra, desde la más simple a la más compleja se debe cruzar por un determinado proceso en el que se coordinan una cantidad de recursos, tanto humanos como materiales. Para comenzar se deben realizar estudios, diseños, planificaciones y cálculos por parte de los ingenieros o arquitectos que hayas seleccionado para llevar adelante la edificación.

Primero debes conseguir una licencia de obra. El proyecto diseñado por el estudio que lleva adelante la obra se presenta en el municipio para que sea aprobado. Existen dos tipos de licencia urbanísticas: licencia de obra mayor y licencia de obra menor. En base al tipo de proyecto el municipio te otorgará la licencia adecuada. Te recomendamos siempre informarte para no cometer errores. Siempre procura obtener un seguro de responsabilidad civil para estar cubierto por cualquier inconveniente que se pueda dar durante la obra.

Luego de conseguir la licencia es momento de comenzar la obra, para ello se prepara el terreno, se reúnen los materiales y se señalizan las zonas de circulación.

Los albañiles comienzan a construir los cimientos, donde se recuestan los elementos estructurales. Cuando se llega a un grado de resistencia óptimo se continúa con las fachadas y cubiertas. Luego con los acabados interiores tanto en paredes como techos. En esta instancia intervienen los demás oficios dentro de una obra: la electricidad, fontanería, calefacción, saneamiento, etc. Las diversas actividades deben fluir de forma coordinada. De esta forma intervienen operadores de máquinas, forjadores, gruistas, técnicos, soldadores, pintores, electricistas y fontaneros.

Para contratar ya sea, un solo albañil o una empresa de albañilería, es importante tomarse un tiempo para la elección del profesional que realice la obra. No todos los albañiles que encuentres para realizar la labor van a estar especializados en los trabajos que necesites. Para ello debes asesorarte en distintas cuestiones:

Consulta a clientes anteriores sobre la experiencia y la reputación, quien mejor que ellos para informarte sobre el proceso que han atravesado en una obra con el albañil o empresa.

Consigue un informe con un técnico profesional sobre la obra que deseas ejecutar. Conocer sobre el tema te ayudará a la hora de seleccionar un albañil, para que sus servicios coincidan lo mejor posible con tus necesidades.

Compara presupuestos. Es recomendable a la hora de elegir a quién contratar contar con al menos tres presupuestos que ofrezcan el mismo servicio y la misma calidad de materiales. Con esto evitaremos a las empresas o albañiles que elevan sus precios mucho más de lo que deberíamos pagar, como también evitaremos los presupuestos que ofrecen precios muy bajos, y terminan teniendo problemas durante la obra debido a la falta de profesionalismo.

Debes atravesar por varias instancias a la hora de reformar tu vivienda o construirla desde los cimientos. Es una inversión de tiempo y dinero. Seleccionar los mejores profesionales para ejecutar la obra es fundamental para no tener ningún sobresalto durante la construcción y conseguir un óptimo resultado final.

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